Salvador Allende: Discurso en el Día del Trabajador

El 1 de mayo de 1971.

Trabajadores de Chile:

Éste no es un día de fiesta; éste es un día de recuerdo, de rememoración. Un día para mirar hacia atrás, más allá y dentro de la frontera de la patria y rendir un homenaje a todos aquellos que, en distintas latitudes, cayeron luchando por hacer más digna la vida del hombre y conquistar la auténtica libertad.

Hoy termina una semana en la que, por mi intermedio, el Gobierno del pueblo ha dialogado con los más diversos sectores nacionales. Hemos conversado con los jóvenes de la Unidad Popular; con los médicos recién graduados para señalares la responsabilidad que implica el ejercicio de su profesión; hemos estado en un organismo de la importancia de la CEPAL para llevar el pensamiento nuestro y destacar la realidad de los países pequeños, en vías de desarrollo, frente a los países industriales, para señalar, una vez más, la dura explotación a la que hemos sido y somos sometidos, y para reclamar el derecho a la autodeterminación y a la no intervención. Y, otra vez, no como político, pero sí como Generalísimo, título que me otorga la Constitución Política, he dialogado con los representantes de las Fuerzas Armadas, en este caso con la guarnición de Santiago. Junto con reafirmar como respetamos el cometido profesional de nuestras Fuerzas Armadas y de Carabineros, como son respetuosos de la Constitución y la ley, destacamos también que ellos no pueden ser una parcela independiente al margen del gran proceso de transformaciones que Chile encara en lo económico, en lo social y en lo cultural, para hacer más digna y justa la vida del hombre de nuestra tierra. Estuve dialogando, además, con la comunidad universitaria en la Universidad Técnica del Estado; con los dirigentes sindicales de Yarur, y con los trabajadores que vinieron de Panguipulli para contarme el drama de los que laboran en la madera y en los aserraderos. Hoy con este acto culmina esta semana; con este 1 de mayo tan distinto a otros primeros de mayo del pasado.

Estamos aquí en este día que tiene una profunda y honda significación; que es trascendente porque están aquí ustedes, trabajadores de Chile, junto con nosotros; porque estamos aquí Gobierno y pueblo, porque el pueblo es Gobierno, y, por serlo, interpreta las ansias y los anhelos de las grandes mayorías. Hemos llegado al Gobierno y avanzamos a la conquista del poder. La diferencia con el pasado es notoria, no sólo por la concentración multitudinaria que desde aquí diviso, que triplica y quizás aumente en cantidad superior a los actos realizados otros años, sino porque veo a miles y miles de mujeres. A ellas les rindo homenaje en dos ancianas que hace más de una hora estoy observando, y que han llegado con su cansancio de siempre a decirnos con su ejemplo cómo sienten y apoyan al Gobierno Popular.

Saludo a los representantes que han venido de otros países en su calidad de dirigentes sindicales, trayendo a los nuestros su palabra solidaria. Saludo a los personeros de países amigos, diplomáticos o jefes de misiones comerciales, y destaco la presencia en esta tribuna del jefe de la Iglesia chilena, cardenal Silva Henríquez. Ella implica un hecho de profundo contenido, porque él tiene conciencia de que en el Gobierno del pueblo han sido y serán respetadas todas las creencias. Siendo mayoritaria la Iglesia Católica chilena, recibe el cariño popular porque cada vez su verbo está más cerca del pensamiento de Cristo.

Y saludo a todos los dirigentes sindicales chilenos, a mis compañeros dirigentes de la CUT. Y rindo homenaje a aquellos que, si bien ya cumplieron con su deber, nunca dejaron de estar junto a los trabajadores, en la persona del primer presidente de la Central Única, mi estimado amigo Clotario Blest.

Hemos venido a hablarle al pueblo; a hablarle de sus derechos, de sus deberes fundamentales, de sus responsabilidades. Yo quiero que ustedes mediten el alcance y el contenido de mis palabras. Algo grande y trascendente ha sucedido en la patria con la victoria del 4 de septiembre. No ha sido un hecho casual; ha sido el esfuerzo sacrificado y anónimo de millares y millares de chilenos que tuvieron fe en ellos mismos, que creyeron en los partidos populares y que entendieron la gran tarea histórica que debemos cumplir. Éste ha sido el fervor de generaciones y generaciones que supieron de la cárcel, del destierro y de la muerte, para darnos la posibilidad de llegar al Gobierno y conquistar el poder. Pero la victoria alcanzada en las urnas implica una gran responsabilidad, y yo quiero que se entienda muy bien, muy claramente. Desde luego, que se sepa, que se aprecie, que se medite lo que significa que un pueblo por vez primera en la historia, dentro de los cauces legales y de las leyes de la democracia burguesa, haya alcanzado el Gobierno para trasformar la sociedad e ir abriendo camino a las profundas transformaciones estructurales que conduzcan al socialismo. Reitero: es la primera vez que esto acontece. Queremos que las libertades políticas así conquistadas se transformen en libertades sociales. Queremos que cada trabajador comprenda que la teoría revolucionaria establece que no se destruye absoluta y totalmente un régimen o un sistema para construir otro; se toma lo positivo para superarlo, para utilizar esas conquistas y ampliarlas. Es conveniente que eso se entienda y se adentre en la conciencia de cada uno de ustedes. Las conquistas políticas las mantendremos, porque el pueblo las alcanzó en sus luchas y las consagraron las leyes y la Constitución chilenas. Y los logros positivos en el orden económico, derivados del Gobierno Popular de Pedro Aguirre Cerda y expresados en el acero, en el transporte, en energía, combustibles y electricidad, serán puntos de apoyo, para extenderlos y organizar el capital social de que tanto hemos hablado.

En otro sentido, es conveniente no olvidar jamás que tenemos un compromiso y que lo vamos a cumplir: acatar el derecho de opinión, el derecho a crítica. Y de aquí les contesto a los jóvenes de la Universidad Católica -tan inquietos- que el Gobierno del pueblo respetará a los que disientan de él. No nos inquieta la crítica, lo único que exigimos es que ella se realice dentro del contexto jurídico que nosotros estamos observando.

Quiero reiterar que, por primera vez en la historia, un pueblo conscientemente ha buscado el camino de la revolución con el menor costo social. Y ese hecho es indispensable que se entienda: con el respeto a todas las ideas, con el irrestricto respeto a todas las creencias.

Quiero recordarles que tenemos un programa y que vamos a cumplirlo cualesquiera sean las dificultades que tengamos que vencer. Para que Chile rompa el retraso, la cesantía, la inflación, la miseria moral y fisiológica; para que el niño tenga futuro y el anciano tranquilidad, debemos aprovechar los excedentes que producen economías e invertirlos planificadamente en el desarrollo económico y social de nuestro país. Por eso es que son fundamentales las nacionalizaciones para fortalecer el área de la economía social de la que habla nuestro programa. Por eso vamos a nacionalizar las riquezas fundamentales en manos del capital foráneo, así como a los monopolios que actualmente también detenta el capital extranjero o el gran capital nacional.

Queremos hacerlo en función de las necesidades de Chile y su pueblo, de nuestra capacidad técnica para mantener las empresas estratégicas, no en iguales sino en más altos niveles de producción. Es esencial entender esto y también darse cuenta de que es el Gobierno el que debe acelerar o detener este proceso de acuerdo con la realidad. Y yo apelo a la conciencia de los trabajadores para que entiendan que es su Gobierno el que fija la técnica y los métodos de cómo proceder y que deben dispensarle la confianza necesaria para que pueda alcanzar las metas que se ha trazado.

Estamos abriendo en Chile un nuevo horizonte para ustedes. En los sectores social y mixto de la economía los trabajadores dejarán de ser simples asalariados. Óiganlo bien, van a dejar de ser simples asalariados para integrarse, junto a los representantes del Estado -que son ustedes mismos-, a la dirección de esas empresas, respetando la organización sindical, que tiene una actividad diferente. Si planteamos eso respecto del área social y del área mixta, debe entenderse que es fundamental que en las empresas privadas funcionen comités de producción. Hay en el país más de 35.000 empresas, y nosotros, en esta etapa, tan solo vamos a nacionalizar menos del uno por ciento -oigan bien- , y en Chile existen 35.000. Por lo tanto, debe comprenderse que la actividad de las empresas no nacionalizadas, las empresas medianas y pequeñas, es indispensable en el proceso del desarrollo económico. Queremos que en ellas haya comités de producción, porque el trabajador no es una máquina; es un ser humano que piensa, sufre, tiene esperanzas y puede contribuir al mejoramiento de la producción, aun en esas organizaciones.

El compañero Víctor Díaz, cuyo documentado discurso era necesario para que los obreros tuvieran conciencia de la realidad que confrontamos, ha señalado que el Gobierno, por mi intermedio, ha resuelto entregar el canal de la Radio Balmaceda a la CUT. Al respecto yo les digo: ¿conocían los trabajadores, los periodistas, los comentaristas, los que allí laboran, la realidad de esa empresa? Se lo voy a decir. En primer lugar, hace más de dos años que está caducada la concesión de su frecuencia de onda larga. El Gobierno demócrata - cristiano no le otorgó una nueva concesión y esa Radio Balmaceda, con un capital de 300 millones, debe 3800 millones de pesos. Y 2.800 millones los ha obtenido del Banco de Crédito e Inversiones sin ningún respaldo, y ha conseguido 700 millones más sobre la base de letras para responder a este enorme pasivo. Yo no creo, y lo digo claramente, que haga bien la Democracia Cristiana en querer adquirir esa radio, ya que implica -si no un compromiso- un hecho extraño para un partido político. Esa emisora ha perdido diez veces su capital; esa radio debe ser de los trabajadores, porque yo no la he entregado ni a los trabajadores socialistas ni a los radicales ni a los comunistas: se ha entregado a la Central Única, donde también, y por suerte, hay trabajadores cristianos, hay trabajadores de la Democracia Cristiana.

He dicho que en las empresas privadas y públicas debe haber comités de producción porque nuestra necesidad fundamental, nuestra prioridad básica, es aumentar la producción. Tantas veces lo he dicho y tantas y tantas lo volveré a decir: los pueblos progresan sólo trabajando, produciendo más, estudiando más. pero es muy distinto -y esto lo entienden y lo saben- trabajar para una minoría que producir para Chile y para todos. Por eso yo recalco e insisto que es fundamental el mayor esfuerzo, el mayor sacrificio y el mayor empeño patriótico de ustedes para trabajar y producir más, porque al hacerlo estarán asegurando el futuro de la patria y demostrando a los que conspiran contra ella y el Gobierno que se han dado. Por eso destaco que ha hecho bien el compañero Víctor Díaz en realzar lo que representa el esfuerzo de los obreros del carbón, de Purina, del salitre o de otros sectores textiles nacionalizados. Ello es demostración de una conciencia que es útil destacar y un ejemplo que hay que imitar. También es conveniente saber que el nuevo sentido del trabajo implica nuevas obligaciones. Antes, cuando el Estado estaba al servicio de los capitalistas, los trabajadores del sector público o privado adoptaban necesariamente una actitud requeritiva, postulando aumentos de sueldos y salarios frente al alza del costo de la vida. Es decir, luchaban reivindicativamente. Hoy, tienen que entenderlo, los trabajadores son Gobierno; el pueblo es Gobierno. El sector público no está financiando a una minoría. Está poniendo los excedentes económicos al servicio de ustedes, al servicio del pueblo y de Chile. Por eso es necesario mirar desde otro lado de la barricada, para asumir la responsabilidad, la enorme, la trascendente responsabilidad que implica ser Gobierno.

Una parte del Estado está en manos de los trabajadores a través de los partidos populares y de la Central Única, que representa todos los niveles de la organización sindical. Y si digo una parte del Estado es porque hay otros poderes independientes, como el Judicial o como el Legislativo, donde no tenemos mayoría. Por eso debe entenderse que, junto con las dificultades inherentes a esta realidad, hoy tenemos que fijarnos objetivos distintos. El primero de todos: consolidar el poder político. El segundo, ampliar ese poder político, el poder popular. Y hacer esto en la forma más efectiva y realista, de acuerdo a las condiciones chilenas. Cuando yo hablo de ampliar el poder político, pienso que más allá de los límites de la Unidad Popular hay miles y miles de ciudadanos que pueden estar junto a nosotros; hay cientos y miles sin domicilio político, y hay otros que, teniéndolo, no pueden olvidar ni los principios, ni las ideas, y por eso yo los llamo fraternalmente, limpiamente, a trabajar por el Chile nuevo y por la patria mejor que queremos para todos los chilenos.

Consolidar y ampliar el poder popular supone vitalizar los partidos políticos, sobre la base de hacer efectiva la unidad, para mantener un diálogo ideológico, polémico, crítico, pero con lealtad y no mirando la parcela partidaria, sino la gran responsabilidad común que enfrentamos.

Fortalecer el poder popular y consolidarlo significa hacer más poderosos los sindicatos con una nueva conciencia, la conciencia de que son un pilar fundamental del Gobierno, pero que no están dominados por él, sino que, conscientemente, participan, apoyan, ayudan y critican su acción.

Significa fortalecer el poder popular, organizar la movilización del pueblo, pero no tan solo para los eventos electorales; movilizarlo diariamente, a todas horas, minuto a minuto. Y hay que tener conciencia de ello.

Un pueblo disciplinado, organizado, consciente, es, junto a la limpia lealtad de las Fuerzas Armadas y de Carabineros, la mejor defensa del Gobierno Popular y del futuro de la patria.

Fortalecer, ampliar y consolidar el poder popular significa ganar la batalla de la producción. Óiganlo bien, compañeros trabajadores: ganar la batalla de la producción. Tengo aquí para ustedes, a mano, un resumen de un documento publicado en Estados Unidos por un semanario financiero. No reproducen los diarios chilenos lo que aquí se publica. ¿Pero qué dice? ¿Qué señala? ¿Qué se pretende entre líneas? Se afirma que los préstamos del Banco Mundial no están directamente bajo el control de los Estados Unidos, pero que gran parte del capital viene de la Tesorería de ese país, y que, con seguridad Washington puede influir en la decisión. Quieren cerrarnos los créditos, pretenden iniciar ese camino. Dice que cada actividad, y se refiere a los préstamos, parecería ser contraria a la legislación existente, que, interpretada por cualquier criterio sensato, parecería prohibir la ayuda de Estados Unidos a Chile. Y agrega, con la mejor voluntad del mundo, que los Estados Unidos podían hacer poco o nada para salvar a Chile del desastre. ¡Qué piadosos y compasivos están con nosotros! ¿no? Porque, según ellos, los trabajadores chilenos tienen menos y mucho menos que comprar ahora. Y agregan que en Chile no habrá producción. Y dicen: “Los trabajadores tienen poco tiempo para su trabajo”. El ausentismo en Valparaíso promedia un 25% al día de las faenas portuarias y agregan con ironía, “salvo el día lunes, que alcanza a un 40%”. Esto no se ha publicado aún en Chile, pero refleja un propósito que el pueblo debe atisbar: empezar ya a crearnos dificultades económicas que repercuten sobre las bases políticas en que se afianza el Gobierno. Los diarios nuestros, los diarios que reclaman libertad, mientras tanto publican lo que se les ocurre y reproducen artículos que, por desgracia, en muchas capitales latinoamericanas y de Europa, escriben en contra nuestra, desfigurando lo que somos, lo que queremos y a donde vamos. Pero al lado de eso, que sabíamos iba a ocurrir, está la amplia solidaridad, está la actitud de respeto de Gobiernos que, sin compartir la orientación nuestra, tienen concepciones de principio afines en cuanto a la autodeterminación y a la no intervención; está la presencia de los trabajadores, que han manifestado su adhesión a Chile en los países industriales del capitalismo y en los países industriales del socialismo; está la actitud de los trabajadores latinoamericanos, cuya solidaridad sentimos tan de cerca, porque sabemos que es leal, porque la historia de ayer y la de hoy hará posible la lucha cada vez más intima, más profunda de nuestros pueblos.

Y quiero destacar, como un hecho de gran significación moral y solidaria: la palabra de Cuba. Hace poco se realizó en La Habana una monstruosa concentración, porque era el aniversario de la victoria del pueblo en Playa Girón. Chile estuvo presente en la palabra del senador de la Unidad Popular, compañero y amigo Volodia Teitelbom. Fidel Castro, junto con hacer una síntesis histórica de las luchas de los pueblos latinoamericanos y del pueblo cubano, tuvo frases para Chile que reflejan su amplio y grande espíritu solidario, trasunto del fraternal espíritu del pueblo de Cuba por nosotros. ¿Qué dijo Fidel Castro, cuyo discurso ha sido tan solo publicado parcialmente y tergiversando, extrayendo párrafos de él para comentarlo a su sabor por los sectores reaccionarios? ¿Qué dijo Fidel Castro refiriéndose a nosotros?

"Lógicamente, nosotros estamos de todo corazón junto al pueblo chileno y estamos dispuestos a mostrar nuestra solidaridad en cualquier campo. Nosotros, por ejemplo, ahora hemos restablecido el comercio con Chile. Le enviamos azúcar, que es un producto importante del consumo popular chileno. Ellos nos mandan frijoles, ajo, cebollas.

Mientras los chilenos puedan retribuirnos nuestra azúcar y nos puedan mandar alimentos y nos puedan mandar madera, recibiremos alimentos y recibiremos maderas; pero si como consecuencia de las maniobras contrarrevolucionarias del imperialismo y de la contrarrevolución interna sabotean la producción de alimentos de Chile y el día de mañana no nos pudieran mandar ni ajos, ni cebollas, ni frijoles, no importa, no por eso dejaremos nosotros de mandar nuestra azúcar al pueblo de Chile.”

Y agrega: “Al pueblo hermano de Chile, al Gobierno de la Unidad Popular, al Presidente Allende le decimos: al pueblo de Chile no le faltará azúcar, haremos lo que sea necesario, con más producción, hasta nuestro propio consumo”. Y termina:

"Expreso al pueblo de Chile, desinteresadamente, fraternalmente, con el espíritu de Girón, que cuando lo necesiten pueden contar con nuestra sangre: que cuando lo necesiten pueden contar con nuestras vidas". Ésa es solidaridad, ése es un concepto de la revolución sin fronteras.

Aquí se ha pretendido decir que, a través del ofrecimiento de las vidas de los hombres de Cuba, hubiera pensado Fidel que no tenía Chile en sus Fuerzas Armadas o en Carabineros o en su pueblo la capacidad de resistencia frente a una amenaza. No. Basta recordarles a aquellos que desfiguran la palabra de Fidel Castro que nuestros pueblos nacieron a la independencia política porque hombres nacidos en patrias distintas levantaron la común bandera, y Bolívar y Sucre y San Martín y Martí y O’Higgins fueron latinoamericanos para luchar con las armas por su independencia.

Por eso, no vengan a desfigurar ni la historia ni la raíz del contenido fraterno que tienen que tener los pueblos para nuestro Gobierno y para las luchas nuestras. Pero, reitero, el gran combate, la gran batalla de Chile es ahora y será siempre la producción. La producción, que lo entiendan, que se lo graben aquí y para siempre, que se lo graben aquí en el cerebro y en el corazón, repito, la batalla de ahora y de siempre es la batalla de la producción. Hay que producir más. Y para aumentar la producción a largo plazo necesitamos también aumentar las inversiones, los excedentes, óiganlo bien, los excedentes de las empresas. Las utilidades de las empresas servirán, en parte, para mejorar los sueldos y salarios de los que allí trabajan, pero el más alto porcentaje de esas utilidades y esos excedentes deben ser invertidos para crear nuevas fuentes de trabajo, nuevas empresas, para movilizar la capacidad ociosa de muchas de ellas. Por eso ha hecho muy bien el compañero Víctor Díaz en señalar que no puede haber pliegos de peticiones exagerados. Que no se les vuelva a pasar el tejo, porque no se lo vamos a aceptar. Éste no es un simple juego de rayuela, aquí se esta jugando el destino de Chile; aquí no puede haber sectores privilegiados, aquí no puede haber aristocracia de obreros o empleados o técnicos, aquí todos tenemos que amarrarnos el cinturón. Compañeros, si las empresas del sector público no tienen utilidades, ¡imagínense ustedes!, si todo lo gastáramos en sueldos y salarios, ¿que sucedería, como podríamos avanzar? Las llevaríamos directamente a la quiebra y a la ruina. Y eso deben entenderlo muy claramente las empresas del sector mixto, las del sector social no les pertenecen a ellos. La CAP no es de los trabajadores del acero. Chuquicamata, El Salvador y El Teniente no son de los trabajadores del cobre. Son de los trabajadores de la patria. Y los obreros del cobre y del acero deben estar orgullosos de laborar para ellos, pero, sobre todo, de hacerlo para el resto de sus hermanos de clase, para Chile entero. Por eso, deseo citar dos ejemplos, y quiero que pongan atención. (Es bastante tarde, van a llegar con apetito a sus casas y la mayoría de las viejitas no les van a tener almuerzo) Quiero poner dos ejemplos: cobre y tierra. Y escuchen, compañeros. Cobre: el cobre es el sueldo de Chile. Y deben entenderlo también el Gobierno y el pueblo norteamericanos. Cuando nosotros planteamos nacionalizar nuestras minas no lo hacemos para agredir a los inversionistas de Estados Unidos. Si fueran japoneses, soviéticos, franceses o españoles, igual lo haríamos. Es que necesitamos el cobre para Chile. Necesitamos lo que sale más allá de nuestras fronteras como utilidad de esas compañías, para poder impulsar el desarrollo de la nación, junto al hierro, el salitre y a las empresas nacionalizadas. Recuerden que en algo más de 50 años han salido del país, por concepto de utilidades del cobre, más de 3000 millones de dólares. Ahora, con la nacionalización, anualmente debemos retener 90 millones adicionales de dólares. Eso significara, en los próximos 20 años, al precio de 50 centavos la libra, 1830 millones de dólares. Si el precio promedio llegara a 55 centavos la libra, serían 2114 millones de dólares. Este excedente, este mayor ingreso, lo necesitamos para poner en marcha los planes de desarrollo económico de Chile, junto a los excedentes de otras empresas o industrias en manos del Estado, junto a los tributos y a los impuestos que pagamos todos, absolutamente todos los chilenos. De allí entonces que sea fundamental que se entienda la importancia que tiene el cobre y por qué nosotros debemos entender y hacer que el pueblo entienda lo que representa de responsabilidad para los obreros, para los técnicos, para los profesionales chilenos.

Se han ido, se van de Chuquicamata 240 técnicos norteamericanos. No los hemos echado pero se van. Tenemos que reemplazarlos por técnicos y obreros nuestros, tenemos que reemplazarlos por nuestros profesionales, tenemos que improvisar la técnica cueste lo que cueste, y tenemos que hacer producir más a Chuquicamata. Tendrán que sudar cobre los chilenos que allí trabajan para defender a Chile. Y tendrán que hacerlo, porque nosotros, el pueblo, se lo estamos pidiendo y exigiendo.

Ayer en la mañana tuve horas amargas, compañeros. Me dijeron que se habían parado en la semana tres secciones de Chuquicamata, sin razón justificada alguna. Y esto ocurre ahora, cuando hay obreros en la dirección de esas empresas. Me dijeron que estaban exigiendo que se pagara indemnización a todos los trabajadores, para ser recontratados después cuando nosotros tomemos definitivamente las compañías. Me golpeaba mi conciencia y me dolía como revolucionario que esto fuera cierto. Esta mañana me llamaron desde Antofagasta y me dijeron que la asamblea gremial rechazó esa proposición que habían hecho, en mala hora, algunos trabajadores, y, lo que es peor, algunos dirigentes políticos que andan a la caza de votos. Eso demuestra la conciencia de los compañeros de Chuquicamata y desde aquí los saludo, porque su actitud también representa un aporte esencial para la patria.

He dicho que, junto al cobre, está el problema de la tierra. Y tienen que entenderlo ustedes. Ustedes que trabajan en Santiago, la mayoría de ustedes que están aquí en esta gran concentración, que no son campesinos. Pero a lo largo de Chile, me oyen, seguramente trabajadores del agro. Éste es un problema muy serio. Si el cobre es el sueldo de Chile, la tierra es el alimento para el hambre, y no puede seguir produciendo lo que hasta ahora ha producido. Por eso se ha impulsado la reforma agraria; por eso se ha modificado la propiedad de la tierra; por eso hay que cambiar los métodos de explotación; por eso hay que poner el crédito, la semilla, el abono y la ayuda técnica junto al campesino, al pequeño y mediado agricultor; por eso hay que terminar con el minifundio, y por eso hay que terminar con el latifundio. Fíjense, compañeros que me escuchan a lo largo de Chile: todos los años nacen 300000 o más chilenos. Y a pesar de la alta mortalidad infantil, son muchas nuevas bocas las que hay que alimentar. Si la producción se mantuviera en los niveles que hoy alcanza, y que sólo representa un incremento de 1,8% mientras la población crece en 2,5 a 2,7% al año, nos encontraríamos el año 2000 (año al cual ustedes van a llegar, y yo también, ¿ah?) con que el año 2000 tendríamos que importar, óiganlo bien, 1000 millones de dólares en carne, trigo, grasa, mantequilla y aceite. Hoy importamos 180 a 200 millones de dólares al año. Y el 2000 tendríamos que importar 1000 millones de dólares. Toda la exportación chilena alcanza a 1050 millones de dólares. Calculen ustedes el drama que tenemos por delante y la tremenda responsabilidad que implica la reforma agraria. Por eso les digo muy claro; por eso le he dicho al pueblo de Chile; se lo he dicho a los trabajadores de la tierra; se lo he gritado con pasión para que me entiendan en Cautín y en Valdivia, en Osorno y en Llanquihue, en las provincias agrarias del centro y del norte: vamos a terminar con el latifundio. Este año expropiaremos 1000 predios que están más allá de la reserva legal y terminaremos con el minifundio. Pero no basta expropiar, hay que hacer producir la tierra y tenemos que respetar la ley. No podemos aceptar que se atropelle al propietario que tiene derecho frente a la ley. No podemos crear el caos en la producción. No podemos apropiarnos de tierras y dejarlas sin producir. El Gobierno tiene que respetar la determinación y la planificación del ejecutivo.

Yo les digo a ustedes, y se los digo a los funcionarios de INDAP y de CORA: no pueden traspasar la ley. ¿Qué haría un hombre, que haría yo, si hubiera sido agricultor durante cuarenta o cincuenta años de mi vida, si no tuviera más que mi casa y el pan para mis hijos, si la ley me da un derecho y llegan funcionarios que no respetan la ley? ¿Qué hace ese hombre que no puede a su edad encontrar otro trabajo? ¿Por qué nosotros no vamos a tener un sentido humano y justo? Yo reclamo del pueblo que trabaja en la tierra, yo reclamo de los campesinos, que tengan confianza, que para eso hemos creado el Consejo Campesino. No se salvará ni un latifundio en Chile, pero el propietario mediano y pequeño contará con nuestro apoyo, con nuestra ayuda, con los técnicos necesarios, con la semilla y con el abono para cumplir con los planes de producción indispensables para alimentar al pueblo, camaradas.

Por eso tenemos que tener conciencia: la revolución no se hace en las palabras, compañeros, se hace en los hechos. Y hacer la revolución no es tan fácil, si no ya la habrían realizado otros pueblos, en otras latitudes o en este continente.

Se necesita tener el nivel político, la responsabilidad necesaria para entenderlo; no basta hablar de la revolución. Hay que hacer la revolución interior, que le dé autoridad a uno para poder exigirles a los demás, y por eso les hablo así el día 1º de Mayo, con pasión, frente a la responsabilidad que tenemos nosotros ante Chile y ante la historia: Nuevas metas, más organización, más disciplina, desprendimiento, no egoísmo; superar el horizonte pequeño de cada empresa, industria o de cada cerco para mirar el problema de clases en su conjunto, sean campesinos, obreros, empleados, técnicos o profesionales. Por eso debo decirles a ustedes que he leído con inquietud un documento publicado en el diario La Prensa, el 29 de abril, en que se hace una entrevista a un dirigente campesino, compañero de apellido Fuentes. No ha sido desmentido, por eso lo comento. ¿Qué dice este dirigente? Dice que está con el Gobierno, pero que si el Gobierno se queda a mitad de camino, continuará adelante. Dicen que tienen autonomía para hacer las cosas que quieran, dicen que a pesar de que el Gobierno no expropiará todos los predios, ellos piensan que es necesario y que por eso lo hacen y lo harán, y agregan, «porque hay que pararle el carro al compañero Allende y al compañero Baytelman».

Camaradas, el compañero Víctor Díaz dijo: «compañero Allende, échele para adelante». Yo le voy a echar para adelante; no le voy a poner el pie al freno, camaradas. Pero que lo sepan de una vez por todas, sobre todo los militantes de la Unidad Popular: aquí hay un Gobierno y un Presidente, y si yo le echo para adelante, es porque tengo los pantalones bien amarrados y no acepto… (Y perdón, señor cardenal Silva Henríquez, por esta expresión, pero yo sé que usted me entiende y la comparte.)

Pues bien, he puesto este ejemplo parque si cada cual toma el camino que se le ocurra, aquí se va a producir el caos, compañeros, y eso es lo que ellos quieren: que no se produzca en la tierra; que no se produzca en las industrias; que haya dificultades. El poder de compra que ustedes tienen ahora ha hecho que se venda coma nunca antes. Pero hay que reponer ciertas cosas. Dentro de 15 días o dos meses se acaban los stocks, y si las industrias no producen, Chile no está acostumbrado a racionamientos y no los queremos. Por eso hay que producir en el campo, en las industrias, compañeros. y por eso quiero, también muy tranquilamente, como compañero de ustedes, decirles lo siguiente: traigo un informe del señor Contralor General de la República, hecho a pedido mío. Se estudian en él dos empresas fiscales, sobre todo una de ellas, y aquí están las cifras que marcan el porcentaje de ausentismo de sus trabajadores y empleados. (Esto es lo que publicaba con tanta alegría el semanario americano a que hice referencia.) Y lo que es peor, en este informe de la Contraloría se confirma lo que yo le dije al pueblo allí en la otra plaza, hace muy pocos días. Les dije que por desgracia faltaban a su trabajo empleados y obreros simulando estar enfermos, y agregué que, lamentablemente, también había algunos profesionales médicos que no teniendo sentido de su responsabilidad, que no comprendiendo el juramento hipocrático, se prestaban para dar certificados que en el fondo son falsos. Obreros y empleados que ganan más no trabajando, porque la ley es absurda, y médicos que reciben un porcentaje por cada certificado que den. Ha habido algunos que han obtenido así 50, 60, 80 millones de pesos al mes. Se lo he expresado al Colegio Médico de Chile. yo he sido presidente de ese Colegio durante cinco años, tengo autoridad moral para decirlo, porque esa ley la hice yo, al igual que la que creó el Servicio Nacional de Salud, al igual que el Estatuto del Médico Funcionario: jamás la profesión médica en este país ha podido caer a los niveles morales a que algunos han querido llevarla. No podemos aceptar la colusión entre obreros y empleados y médicos para estafar al Fisco, al pueblo y al propio Chile, camaradas.

Para terminar (es que no me gusta la explotación del hombre por el hombre), ustedes ya saben lo que el Gobierno ha hecho y lo detalló recién el compañero Víctor Díaz. Desde el medio litro de leche hasta controlar el 53 por ciento de las acciones bancarias y hasta entregar a los bancos nacionalizados el mercado del dólar. Desde la nacionalización de empresas monopólicas, hasta la reconquista de las riquezas básicas en manos del capital extranjero. Hemos hecho y haremos todo el esfuerzo necesario para detener la inflación, para disminuir la cesantía. Pero no se detiene la inflación si no se produce más, camaradas. Porque genera mayor demanda y no habiendo como respuesta mayor producción, suben los precios, y las consecuencias ¿las pagan quiénes?, ustedes. Y, sobre todo, los pensionados, los jubilados, las montepiadas, los que viven de ingresos rígidos, sueldos o salarios. El Gobierno hace, cumple, realiza, pero la responsabilidad no la tiene sólo él. La tienen ustedes también. Fundamentalmente, la tienen los trabajadores. Cuando hablo de trabajadores, hablo de campesinos, obreros, empleados, técnicos, intelectuales, profesionales. Hablo de pequeños, medianos empresarios, industriales y comerciantes. La responsabilidad la tienen los trabajadores. Lo que debilita y divide a los trabajadores, debilita al Gobierno, y tienen que entenderlo. Lo que fortalezca a los trabajadores, fortalece al Gobierno, y tienen que entenderlo. El futuro de la revolución chilena está, hoy más que nunca, en manos de los que trabajan. De ustedes depende que ganemos la gran batalla de la producción. El Gobierno, día a día, muestra lo que es capaz de hacer. Pero no podrá realizar más si no contamos con el apoyo, la voluntad consciente y revolucionaria de ustedes, compañeros trabajadores.

Por eso -como decía- hay que vitalizar los movimientos, los sindicatos, los partidos populares, y, sobre todo, deben tener conciencia de su responsabilidad los campesinos y los obreros. La revolución, el destino, el futuro de Chile están en manos de ustedes. Si fracasamos en el campo económico, fracasaremos en el campo político, y será la decepción y la amargura para millones de chilenos y para millones de hermanos de otros continentes que nos miran y que nos apoyan. Tenemos que darnos cuenta de que más allá de nuestras fronteras, desde África y de Asia, y aquí en el corazón de América Latina, hombres y mujeres miran, con apasionado y fraterno interés, lo que estamos haciendo nosotros. Piensen, compañeros, que en otras partes se levantaron los pueblos para hacer su revolución y que la contrarrevolución los aplastó. Torrentes de sangre, cárceles y muerte marcan la lucha de muchos pueblos, en muchos continentes, y, aun en aquellos países en donde la revolución triunfó, el costo social ha sido alto, costo social en vidas que no tienen precio, camaradas. Costo social en existencias humanas de niños, hombres y mujeres que no podemos medir por el dinero. Aun en aquellos países en donde la revolución triunfó hubo que superar el caos económico que crearon la lucha y el drama del combate o de la guerra civil .Aquí podemos hacer la revolución por los cauces que Chile ha buscado, con el menor costo social, sin sacrificar vidas y sin desorganizar la producción. Yo los llamo con pasión, los llamo con cariño, los llamo como un hermano mayor a entender nuestra responsabilidad; les hablo como el compañero Presidente para defender el futuro de Chile, que está en manos de ustedes, trabajadores de mi patria.

Lea las 15 preguntas que un Sacerdote Jesuita le hace al mundo en torno a las motivaciones de la violencia en Venezuela

Por: Prensa Latina.

El sacerdote jesuita panameño Jorge F. Sarsaneda Del Cid formula en la red 15 preguntas obviadas por la gran prensa que ponen en tela de juicio las motivaciones de la violencia desatada por la derecha fascista en Venezuela:

1. ¿Por qué se dice que en Venezuela se sufre tan grave falta de alimentos que justifica destrozos e incendios, si fue uno de los cuatro países con menos hambre de América Latina en 2012 (de acuerdo con FAO y OMS), esto es inferior al 5 por ciento, y uno de los países con mayor índice de niños y jóvenes obesos?

Siguiendo la lógica dominante, ¿por qué no hay peores desmanes en un país hermano como Colombia, en el cual el hambre fue sufrida por el 12.6 por ciento de la población, es decir casi el triple que en Venezuela?

2. ¿Por qué si las causas de los destrozos, incendios y manifestaciones es la escasez de productos básicos, se observan acciones de tipo político y no saqueos de tiendas y almacenes, que es lo normal y esperable cuando de carencia generalizada se trata? ¿Por qué uno de los dirigentes opositores, Henrique Capriles, afirma que se debe a “falta de medicinas” si los avances en salud en Venezuela están entre los más destacados de la región?

3. ¿Por qué tanta violencia por supuesta “ausencia” o falta de acceso a comida si The Economist publicaba esta semana que la escasez sólo ha afectado a un 28 por ciento de los productos? ¿Por qué los mismos analistas no prevén algo igual en República Dominicana, país en el cual el Latinobarómetro detectó que alrededor del 70 por ciento de la población no tiene dinero suficiente para comprar la comida del mes?

4. ¿Por qué el epicentro de las protestas por la “escasez” es Plaza Altamira, en medio de urbanizaciones de clases acomodadas y habitantes con piel tan blanca, y no como es más lógico en barrios pobres y población mestiza, siendo Venezuela el país con mayor proporción de afrodescendientes de Sudamérica, exceptuando Brasil?

5. ¿Por qué Unesco reconoce a Venezuela como el quinto país con mayor matrícula universitaria del mundo, que ha crecido en más de un 800 por ciento, siendo alrededor del 75 por ciento educación superior pública, y sin embargo no se conoce una sola lucha del “movimiento estudiantil” actual para lograrlo, mientras hay “estudiantes” marchando contra “torturas” y por “comida”?

6. ¿Por qué si los estudiantes de la educación superior en Venezuela ya superan los dos millones 600 mil (es decir, alrededor de 20 veces lo que existe en Panamá) las manifestaciones que se observan son más bien en forma de focos o grupos de decenas o, a lo sumo, cientos de personas?

7. ¿Por qué si lo habitual y normal es que los estudiantes o sindicatos marchen por más bienes y servicios públicos, y leyes más democráticas y equitativas, los “estudiantes” que marchan en Venezuela lo han hecho por papel higiénico, defendiendo la propiedad privada sobre medios de prensa o negocios de consumo?

8. ¿Por qué no se conoce aún el nombre de ninguna federación u organización estudiantil, ningún pliego de demandas ni el nombre de ninguno de sus más importantes dirigentes o miembros de directivas, y sí se conocen los nombres de connotados y antiguos líderes de la oposición partidista y electoral, involucrados en las acciones golpistas de 2002 y 2013?

9. ¿Por qué y quiénes producen las imágenes falsas de torturas, asesinatos y vejaciones posteriores a los confusos hechos del 12 de febrero de 2014, manipulando fotos de Chile, Europa o Siria para que aparezcan en las redes sociales y hasta en medios como CNN como si ocurriesen en Venezuela? ¿Qué liderazgo democrático y civilista se ha valido de algo así en la historia universal?

10. ¿Por qué si los bolivarianos y sus aliados han ganado las elecciones de 2012 y 2013, incluidas las municipales de diciembre recién pasado cuando obtuvieron el 55 por ciento de los votos y el 76 por ciento de las alcaldías, se habla de que el oficialismo es hoy “minoría? ¿Por qué se propone su renuncia como salida a “la crisis” o un referéndum revocatorio, fuera de todos los plazos y procedimientos legalmente establecidos para ello en la Constitución hecha con el propio liderazgo bolivariano?

11. ¿Por qué se invoca la falta de diálogo si hace apenas dos meses se dio en Venezuela un encuentro histórico entre el Ejecutivo nacional y todos los alcaldes recién electos, incluyendo oficialistas y opositores, y por tanto con la participación de todos los partidos y posiciones? ¿Con quién se dialoga, quién dirige o lidera “la crisis”?

12. ¿Por qué el principal -y prácticamente único- vocero de las manifestaciones, supuestamente pacíficas y alentadas por la ineficiencia” del gobierno, es Leopoldo López, persona que no cuenta con ninguna representación salvo la de su minúsculo partido, y su llamado más importante es, desde hace meses, “sacar a quienes gobiernan”? ¿Qué tiene que ver el Tea Party (ultraderecha de EE. UU.) con esto, ya que se conoce la relación muy cercana con López?

13. ¿Por qué no usan las gobernaciones, alcaldías y curules en las Asambleas nacional y estatales para proponer un curso de acción pacífico y político, y por qué no canalizan a través de su enorme incidencia mediática las denuncias de “corrupción”, “fraude”, “totalitarismo”, “hambre y “represión” con pruebas contundentes e irrefutables -no por twitts ni cápsulas de Youtube- como sí hacían las oposiciones a Trujillo, Balaguer, Pinochet o Videla?

14. ¿Por qué se protesta si en Venezuela más de 42 por ciento del presupuesto del Estado se destina a las inversiones sociales? Según datos internacionales, cinco millones de personas han salido de la pobreza, entonces ¿quiénes protestan?, ¿por qué se protesta si se erradicó el analfabetismo?, ¿de qué se quejan los estudiantes si se multiplicó por cinco el número de maestros en las escuelas públicas (de 65 mil a 350 mil) y se crearon 11 nuevas universidades?

15. ¿Por qué?

Podríamos seguir añadiendo preguntas. Lo cierto es que mientras entre latinoamericanos nos insultamos, acusamos y descalificamos, los “grandes del mundo” hacen sus cálculos para quitarnos el petróleo, el cobre, el litio, el agua y tantas riquezas como tenemos. Ahí es donde tenemos que poner nuestra atención”.

Fuente

Santiago de Chile, 11 de septiembre de 1973 | Último discurso de Allende.

        Radio Corporación, 7:55

Habla el Presidente de la República desde el Palacio de La Moneda.

Informaciones confirmadas señalan que un sector de la marinería habría aislado Valparaíso y que la ciudad estaría ocupada, lo que significa un levantamiento contra el Gobierno, del Gobierno legítimamente constituido, del Gobierno que está amparado por la ley y la voluntad del ciudadano.

En estas circunstancias, llamo a todos los trabajadores. Que ocupen sus puestos de trabajo, que concurran a sus fábricas, que mantengan la calma y serenidad. Hasta este momento en Santiago no se ha producido ningún movimiento extraordinario de tropas y, según me ha informado el jefe de la Guarnición, Santiago estaría acuartelado y normal.

En todo caso yo estoy aquí, en el Palacio de Gobierno, y me quedaré aquí defendiendo al Gobierno que represento por voluntad del pueblo.

Lo que deseo, esencialmente, ‘es que los trabajadores estén atentos, vigilantes y que eviten provocaciones’Como primera etapa tenemos que ver la respuesta, que espero sea positiva, de los soldados de la Patria, que han jurado defender el régimen establecido que es la expresión de la voluntad ciudadana, y que cumplirán con la doctrina que prestigió a Chile y le prestigia: el profesionalismo de las Fuerzas Armadas.

En estas circunstancias, tengo la certeza de que los soldados sabrán cumplir con su obligación. De todas maneras, el pueblo y los trabajadores, fundamentalmente, deben estar movilizados activamente, pero en sus sitios de trabajo, escuchando el llamado que pueda hacerle y las instrucciones que les dé el compañero Presidente de la República.

 

        Radio Corporación, 8:15

Trabajadores de Chile:

Les habla el Presidente de la República. Las noticias que tenemos hasta estos instantes nos revelan la existencia de una insurrección de la Marina en la Provincia de Valparaíso. He ordenado que las tropas del Ejército se dirijan a Valparaíso para sofocar este intento golpista. Deben esperar las instrucciones que emanan de la Presidencia.

Tengan la seguridad de que el Presidente permanecerá en el Palacio de La Moneda defendiendo el Gobierno de los Trabajadores. Tengan la certeza que haré respetar la voluntad del pueblo que me entregara el mando de la nación hasta el 4 de Noviembre de 1976.

Deben permanecer atentos en sus sitios de trabajo a la espera de mis informaciones. Las fuerzas leales respetando el juramento hecho a las autoridades, junto a los trabajadores organizados, aplastarán el golpe fascista que amenaza a la Patria.

        Radio Corporación, 8:45

Compañeros que me escuchan:

La situación es crítica, hacemos frente a un golpe de Estado en que participan la mayoría de las Fuerzas Armadas.

En esta hora aciaga quiero recordarles algunas de mis palabras dichas el año 1971, se las digo con calma, con absoluta tranquilidad, yo no tengo pasta de apóstol ni de mesías. No tengo condiciones de mártir, soy un luchador social que cumple una tarea, la tarea que el pueblo me ha dado.

Pero que lo entiendan aquellos que quieren retrotraer la historia y desconocer la voluntad mayoritaria de Chile; ¡ Sin tener carne de mártir, no daré un paso atrás!. Que lo sepan, que lo oigan, que se lo graben profundamente: dejaré La Moneda cuando cumpla el mandato que el pueblo me diera, defenderé esta revolución chilena y defenderé el Gobierno porque es el mandato que el pueblo me ha entregado. No tengo otra alternativa. Sólo acribillándome a balazos podrán impedir la voluntad que es hacer cumplir el programa del pueblo. Si me asesinan, el pueblo seguirá su ruta, seguirá el camino con la diferencia quizás que las cosas serán mucho más duras, mucho más violentas, porque será una lección objetiva muy clara para las masas de que esta gente no se detiene ante nada.

Yo tenía contabilizada esta posibilidad, no la ofrezco ni la facilito.

El proceso social no va a desaparecer porque desaparece un dirigente. Podrá demorarse, podrá prolongarse, pero a la postre no podrá detenerse.

Compañeros, permanezcan atentos a las informaciones en sus sitios de trabajo, que el compañero Presidente no abandonará ni a su pueblo ni su sitio de trabajo. Permaneceré aquí en La Moneda inclusive a costa de mi propia vida.

        Radio Magallanes, 9:03

En estos momentos pasan los aviones. Es posible que nos acribillen. Pero que sepan que aquí estamos, por lo menos con nuestro ejemplo, que en este país hay hombres que saben cumplir con la obligación que tienen.

Yo lo haré por mandato del pueblo y por mandato consciente de un Presidente que tiene la dignidad del cargo entregado por su pueblo en elecciones libres y democráticas.

En nombre de los más sagrados intereses del pueblo, en nombre de la Patria, los llamo a ustedes para decirles que tengan fé. La historia no se detiene ni con la represión ni con el crimen. Esta es una etapa que será superada. Este es un momento duro y difícil: es posible que nos aplasten. Pero el mañana será del pueblo, será de los trabajadores. La humanidad avanza para la conquista de una vida mejor.

Pagaré con mi vida la defensa de los principios que son caros a esta Patria. Caerá un baldón sobre aquellos que han vulnerado sus compromisos, faltando a su palabra… roto la doctrina de las Fuerzas Armadas.

””El pueblo debe estar alerta y vigilante. No debe dejarse provocar, ni debe dejarse masacrar, pero también debe defender sus conquistas. Debe defender el derecho a construir con su esfuerzo una vida digna y mejor””

        Radio Magallanes, 9:10 (Última alocución)

Seguramente, ésta será la última oportunidad en que pueda dirigirme a ustedes. La Fuerza Aérea ha bombardeado las torres de Radio Portales y Radio Corporación. Mis palabras no tienen amargura sino decepción. Que sean ellas un castigo moral para quienes han traicionado su juramento: soldados de Chile, comandantes en jefe titulares, el almirante Merino, que se ha autodesignado comandante de la Armada, más el señor Mendoza, general rastrero que sólo ayer manifestara su fidelidad y lealtad al Gobierno, y que también se ha autodenominado Director General de Carabineros.

Ante estos hechos sólo me cabe decir a los trabajadores: ¡yo no voy a renunciar!

Colocado en un tránsito histórico, pagaré con mi vida la lealtad al pueblo. Y les digo que tengo la certeza que la semilla que entregáramos a la conciencia digna de miles y miles de chilenos, no podrá ser segada definitivamente. Tienen la fuerza, podrán avasallarnos, pero no se detienen los procesos sociales ni con el crimen ni con la fuerza. La historia es nuestra y la hacen los pueblos.

Trabajadores de mi Patria: quiero agradecerles la lealtad que siempre tuvieron, la confianza que depositaron en un hombre que sólo fue intérprete de grandes anhelos de justicia, que empeñó su palabra en que respetaría la Constitución y la ley, y así lo hizo. En este momento definitivo, el último en que yo pueda dirigirme a ustedes, quiero que aprovechen la lección: el capital foráneo, el imperialismo, unidos a la reacción crearon el clima para que las Fuerzas Armadas rompieran su tradición, la que les enseñara el general Schneider y reafirmara el comandante Araya, víctimas del mismo sector social que hoy estará en sus casas esperando con mano ajena, reconquistar el poder para seguir defendiendo sus granjerías y sus privilegios.

Me dirijo sobre todo a la modesta mujer de nuestra tierra, a la campesina que creyó en nosotros, a la obrera que trabajó más, a la madre que supo de nuestra preocupación por los niños. Me dirijo a los profesionales de la Patria, a los profesionales patriotas a los que hace días siguieron trabajando contra la sedición auspiciada por los colegios profesionales,colegios clasistas que defendieron también las ventajas de una sociedad capitalista. Me dirijo a la juventud, a aquellos que cantaron y entregaron su alegría y su espíritu de lucha.

Me dirijo al hombre de Chile, al obrero, al campesino, al intelectual, a aquellos que serán perseguidos, porque en nuestro país el fascismo ya estuvo hace muchas horas presente; en los atentados terroristas, volando los puentes, cortando las vías férreas, destruyendo los oleoductos y los gaseoductos, frente al silencio de quienes tenían la obligación de proceder. Estaban comprometidos. La historia los juzgará.

Seguramente Radio Magallanes será acallada y el metal tranquilo de mi voz ya no llegará a ustedes. No importa. La seguirán oyendo. Siempre estaré junto a ustedes. Por lo menos mi recuerdo será el de un hombre digno que fue leal con la Patria.

El pueblo debe defenderse, pero no sacrificarse. El pueblo no debe dejarse arrasar ni acribillar, pero tampoco puede humillarse.

Trabajadores de mi Patria, tengo fe en Chile y su destino. Superarán otros hombres este momento gris y amargo donde la traición pretende imponerse. Sigan ustedes sabiendo que, mucho más temprano que tarde, de nuevo abrirán las grandes alamedas por donde pase el hombre libre, para construir una sociedad mejor.

¡Viva Chile! ¡Viva el pueblo! ¡Vivan los trabajadores!

 

Estas fueron mis últimas palabras y tengo la certeza de que mi sacrificio no será en vano, tengo la certeza de que, por lo menos, será una lección moral que castigará la felonía, la cobardía y la traición.

 

[Santiago de Chile, 11 de septiembre de 1973]

Sr. Guillier; Ud. está EQUIVOCADO

Primero: cuando Ud. dice que no se puede renacionalizar el cobre; Sepa Ud. que el art. 19 de la Const. dice que “El Estado tiene el dominio absoluto, exclusivo, inalienable e imprescriptible de todas las minas….”

Por tanto, el dominio del estado sobre las minas es:

ABSOLUTO: no se puede relativizar
EXCLUSIVO: excluye a cualquier otra entidad
INALIENABLE: no se puede pasar a ninguna otra entidad
IMPRESCRIPTIBLE: no prescribe con los años: se mantiene

Segundo: En función del primer punto; todos los yacimientos mineros son de propiedad del Estado. Por tanto, no solo es posible renacionalizar los yacimientos explotados por la alta empresa privada (2/3 del total) y que fueron desnacionalizados principalmente bajo los gobiernos de la concertación, sino que la propia Const. establece que todos esos yacimientos son de propiedad del Estado y esto de forma exclusiva, absoluta, inalienable e imprescriptible.

Tercero: Ud. no solo se equivoca….también emite un juicio de valor cuando califica la propuesta de renacionalización del cobre, de “irresponsable” 

¿Por qué sería irresponsable actuar en conformidad con la Constitución, al margen de si esta nos guste o no?

Cuarto: Este lote de políticos tales como; Parisi, Guillier, Meo y otros (para Bachelet y la derecha el saqueo de nuestro cobre ni siquiera es tema) plantean que la renacionalización del cobre es una medida “radical” y en su lugar proponen medidas tales como: 

1. aumentar el valor agregado a la producción
2. instaurar un royalty a la minería
3. aumentar los tributos
4. evitar la evasión tributaria

Quiero recordar que en 2004, Don Jorge Lavandero, osó proponer los puntos 1, 2 y 4….¿Que le pasó a Don Jorge? 

1. Misteriosamente se descubrió que era pedofilo y lo sacaron del Senado
2. Se inició una discusión en el parlamento que después de varias pasadas, debates, juegos de manos y trucos leguleyos varios derivó en los sgte.

2.1 No se aumentó el valor agregado a la minería
2.2 Lagos hizo creer a todo el país que había instaurado un royalty cuando en realidad fijó un impuesto específico
2.3 Lagos le bajó el impuesto a los dueños de las mineras en 5 puntos porcentuales (de 42 a 37)
2.4 Lagos agregó los cánones (el royalty es un tipo canon) a las fuentes de invariabilidad que estipula el DL 600, al cual están afectas las mineras. Por tanto, antes de esta “salida institucional al debate”, a las mineras no se les podía subir los impuestos y despues de esta “salida…” no se les puede subir ni los impuestos ni fijar royalties.

Esas son las llamadas “Tres mentiras de Lagos”

….2.5 y la mejor de todas las consecuencias: NUNCA MAS …. hasta ahora…. SE VOLVIÓ A HABLAR DEL TEMA

a propósito: el punto 3 jamás fue ni siquiera mencionado por Don Jorge, pues el sabía que eso era y es IMPOSIBLE, por las razones arriba expuestas.

Quinto: ¿Cuáles son las leyes que hay que reformar y/o derogar para lograr los 4 puntos que plantean estos políticos supuestamente “responsables”, puntos con los cuáles estamos todos de acuerdo?

Hay que derogar el DL 600 pues todas los proyectos mineros privados, en cuanto inversión extranjera, están afectos a el, razón por la cual en Chile no se puede:

1. Fijar políticas de desarrollo nacional que afecten los planes de producción de las mineras privadas
2. Subir los impuestos a las mineras privadas
3. Fijar royalties a las mineras privadas

Por tanto, todo lo que proponen ellos pasa necesariamente por el beneplácito de los Srs. diputados y senadores

¿Alguien cree que es posible una mayoría suficiente en el Congreso para llegar a acuerdos en estas materias: acuerdos que afectaran completamente la situación de privilegios que gozan las mineras privadas en Chile; a partir de lo cual no podrán evadir impuestos, deberán pagar mas impuestos y ademas de lo anterior, deberán pagar un royalty no inferior al 10% y someterse a políticas nacionales de producción fijadas por el Estado las que por ejemplo las privarían de exportar concentrado de cobre (*) y en su lugar estarán obligadas a refinar cobre dentro del país?

(*) en el presente las mineras privadas al exportar concentrado se llevan una serie de metales preciosos y molibdeno libres de impuestos.

¿Alguien cree que las mineras privadas estarán de acuerdo con eso?

Ahora bien; ¿quien financia a la mayoría de los políticos?

La SONAMI (Soc. Nacional de Minería) financia a la derecha y el Consejo Minero, al que pertenece Luksic, financia a la concertación; a Lagos y a Bachelet principalmente.

Te doy firmado lo que pasaría si alguien osara poner, nuevamente, semejantes temas en la agenda….de partida el tema sería invisibilizado por los medios de comunicación controlados por la derecha económica, todas estas medidas serían calificadas de “radicales” por la mayoría de los analistas “responsables”, esos que hablan en televisión y al fina del proceso, los políticos, todos “pollerudos” como son, le bajarían el perfil y redactarían una ley híbrida, del estilo “entre Tongoy y Los Vilos”, típico de Chile, en cuestiones que afectan a los dueños del capital.

Y si llegara haber un político en el parlamento, de la estatura de Don Jorge Lavandero, que insistiera en ese tema, cosa que dudo mucho, de seguro lo bajarían como bajaron a Don Jorge.

Sexto: La candidata del Sr Guillier, ni siquiera habla del saqueo del cobre; para esta gente este tema no existe y por tanto, semejante medida no tendría el respaldo del ejecutivo.

Séptimo: ESAS SON LAS RAZONES POR LAS QUE NOSOTROS PLANTEMOS LA RENACIONALIZACIÓN DEL COBRE: PUES YA SABEMOS DE ANTEMANO QUE LA SALIDA INSTITUCIONAL QUE ALGUNOS CALIFICAN DE “RESPONSABLE” NO LLEVARÍA A NINGÚN LADO Y TODO SEGUIRÍA IGUAL O PEOR, LO CUAL EN ULTIMA INSTANCIA SERÍA COMPLETAMENTE IRRESPONSABLE, TODA VEZ QUE 2/3 DE NUESTRO COBRE (40.000 MILLONES DE DOLARES) SON SAQUEADOS AÑO A AÑO.

¿O acaso es responsable dejar que magnates extranjeros saqueen nuestras riquezas mientras nuestro país se convierte en el país mas desigual del mundo, negando a nuestros ciudadanos derechos básicos como la salud y la educación de calidad?

 

 

By. Jorge Acuña.

Sistema de AFP chileno La Gran Estafa

Si todos los chilenos comprendieran la esencia de lo que comunica este paper (70pag), sería obvia la consecuencia: Apoyar políticamente a quien este disponible para eliminar las AFPs e instaurar un sistema de reparto solidario, que es lo único que se puede hacer para GARANTIZAR pensiones dignas.

Por Jorge Acuña

Carta de un profesor al Presidente de Chile

Señor:

Sebastián Piñera Echenique.

Presidente de la República de Chile.

Santiago CHILE.

Respetado y  enigmático señor Presidente:

Quisiera no le extrañe ni piense que es una falta de respeto  dirigirme a vuestra persona  con el adjetivo de “ enigmático “, pero es para mí un verdadero enigma que alguien con la situación económica que Ud. tiene , se encuentre enfrentado a un cargo que tantos dolores de cabeza , y de varias partes del cuerpo más , le debe  traer . Y, cuando, atendiendo a las expectativas de vida del ser humano, debiera estar gozando ahora junto a su familia, de tantas soñadas experiencias de vida placentera que el dinero le puede ofrecer. Un enigma para el cual debe tener su respuesta, supongo.

Mi nombre es Federico Enrique Aguilar Álvarez, Rut 5413133-K, Domiciliado en Latorre 414, provincia de Arauco, comuna de Lebú, octava Región. Soy profesor de la Unidad Educativa Fresia Graciela Müller Ruiz de nuestra ciudad. Quizás debiese decir ex profesor atendiendo a que me encuentro a un mes de acogerme a la jubilación, después de 46 años  de servicio y haber cumplido la edad legal de 65 años.*

Me jubilo, me jubilan, no importa como sea el concepto real, el caso es que, como me dicen  en la carta “tipo” que me enviaron, dejo de pertenecer al Sistema  y se me agradece “mi innegable labor y compromiso brindado  como educador de todos aquellos alumnos y alumnas que tuvo durante su permanencia como docente de este Sistema Educacional”.

Lo que no se dice, porque es muy feo decirlo , es que me envían como a todos los docentes que se encuentran en mi caso , a una etapa de pobreza  e incertidumbre  que aplasta , entristece y estremece  por su crueldad ; a una situación de vida  que hace llorar a miles de hombres y mujeres  que lo dieron todo en una profesión que debiese ser la Reina de las Profesiones , porque ella es la forjadora de la Sociedad en todo su conjunto.

Lo que no se dice es que uno no sólo debe, como un huacho, comenzar a iniciar sus papeleos propios de la Pensión, sino que debe empezar también  los Trámites de Despego de la Vida que medianamente bien llevaba hasta este día, ya que comienza el negro capítulo de renuncias a todo aquello que de una u otra forma le habría ayudado a sobrellevar su vida de Ente Pasivo, pero que atendiendo a lo miserable de su Pensión no puede solventar de ninguna forma. Veamos:

a)  Renunciar al Cable, Teléfono fijo y Banda Ancha, tres adelantos que no son lujos y sí son necesarios porque nos mantienen conectados con la cultura y la entretención, pero que en tu futuro representan 1/5 de tu futura pensión de jubilado. Imposible seguir con ellas.

b) Renunciar a comprar los Suplementos Alimenticios , vitaminas y oligoelementos que se adquirían para tener esas fuerzas extras para seguir trabajando en el inhóspito mundo de la educación actual , y quedarse solamente con aquellos que combaten la Diabetes , Hipertensión , Stress Nervioso, Artritis , Reumatismo , Cardiopatías  y otras propias de la edad que acabas de cumplir y que se seguirán produciendo en el cercano devenir del Tiempo y para las cuales deberás esperar que el Auge te auxilie, Dios mediante.

c)  Renunciar a las cuentas de las Grandes Tiendas  porque, ¿Qué va a comprar o qué cupo le van a dar a un jubilado muerto de hambre, que muestra unas liquidaciones de sueldo que hace sonreír con lástima al encargado de otorgar créditos?

d)  Renunciar a esa Isapre que tan mal lo trataba a uno cuando se enfermaba y presentaba Licencia, y para la cual uno ya no sirve cuando jubila , porque no genera riqueza , pero que le daba algo mejor al afiliado que el  alicaído Sistema de Salud Pública llamado FONASA , al cual ya comenzamos a allegarnos dado que la mencionada Isapre ,en forma muy diplomática , nos dijo que nos fuésemos ,porque ellos no tenían planes para nosotros ( le faltó decirnos “ los pobres con los pobres “).

e) Renunciar a esa Cuenta Corriente que en algo le elevaba el ego a uno cuando giraba un chequecito de vez en cuando, porque seguirla manteniendo ( la cuenta ) es un chiste de muy mal  gusto  para el Banco y una risa para todos.

f) Renunciar al uso del vehículo todos los días porque, ¿Cómo usarlo, con los prohibitivos precios de los combustibles, sobre todo para los del sector pasivo, como elegantemente nos llaman? Y eso sin contar si el Sentido de la Vista le da para andar conduciendo con seguridad para uno y para todos.

O sea, entramos de lleno a una Economía de Guerra, ¿Entre quiénes? Entre el pobre Profesor Jubilado  y la Sociedad que lo enclaustró, lo eliminó como ciudadano digno de respeto y digno de vivir una vida medianamente placentera. Una guerra que el profesor jubilado no ganará jamás  y que le irá marchitando año a año, esperando angustiado que, al final, haya alguien que le tienda la mano y le pase ese “vaso de agua” que tantos y tantos no reciben de nadie. Eso es para andarse riendo…

Creo que no hay nada más triste que ver morirse a pausa a un profesor al que tanto se le debe, olvidado y viejo, como un trasto del cual nadie quiere ni hablar ni hacerse cargo. He visto en ese caso a muchos de ellos, incluso a dos de los tres directores bajo cuyas órdenes trabajé. Pasaban a mi lado y bajaban la cabeza, ocultando la mirada avergonzados  ¿Avergonzados de qué, Dios mío? ¿De ser Exonerados de la Vida? ¿De envejecer miserables y olvidados? ¿De haberse empobrecidos, de un día para otro, porque el Sistema les engañó y robó su futuro de un paraguazo?  ¿Avergonzados de suplicar por atención médica, en largas filas, en los hospitales públicos? ¿Avergonzados de  tener miradas de perros apaleados?  ¿Avergonzados de no haber nunca supuesto que la Vida te da sorpresas muy amargas? ¿Avergonzados de las sonrisas irónicas de aquellos que alguna vez  envidiaron tu sapiencia y el lugar que ocupabas en la sociedad? ¿Avergonzados de no poder responder a tus hijos y nietos por qué se te trata así en el final de tu vida?

Alguien, con un orgullo mal entendido, dice soberbio: -¡ No quiero inspirar lástima ! - ¿Por qué no? - ¡Debemos  inspirar lástima!  Debemos sensibilizar a un Gobierno y a una Sociedad que han sido y siguen siendo tremendamente malagradecidos para con sus profesores,  “desechables”, como ellos parecen considerarnos. Debemos tragarnos nuestro orgullo y rogar,  a quién sea , porque la maldita situación en la cual hemos caído , sin saber por qué , se acabe y levantemos al jubilado profesor que hoy está de rodillas  y lo pongamos de nuevo en el camino , con otro rostro y otra mirada  más esperanzadora  , más llena de fe, porque lo que es hoy , algunos profesores sólo desean morirse y descansar en paz para siempre

¿Tenemos la culpa nosotros de que una AFP, que solo piensa en ganar plata a costa de sus afiliados, se equivoque en sus inversiones  y nos haga perder cada día más y más dinero, de la poca que tenemos, y busque explicaciones truchas  en los “vaivenes de la economía mundial”? ¿Tenemos culpa de que por la falta de información del gobierno de turno, aceptamos ser traspasados a una AFP y no nos quedamos  en el INP donde tan bien estábamos, hecho que nos significó perder la última oportunidad de salir con un sueldo decente, tal como lo hicieron unos cuantos “iluminados” que hoy se encuentran con pensiones mucho mejores que nosotros,  pero creando de nuevo esa asquerosa separación de profesores jubilados de primera y segunda categoría?

¿ Tenemos culpa los profesores de que un gobierno inepto  crea vengarse de un Gobierno Militar, no cumpliendo con una Ley que favorecía al Magisterio,  y nos deja a todos con una cara de estupor  y vergüenza ajenas,  en que sólo cabe mirar al Cielo  esperando una explicación de lo alto, explicación  que los hombres  (autoridades) no quieren darnos ?

A todos los gobiernos de los últimos 20 años les hemos escuchado reconocer que la Deuda Histórica del Profesorado existe, que se nos mintió y se nos estafó, ¡Todo el planeta lo reconoce! ¡Y qué sacamos con que lo reconozcan si nadie le busca la tan buscada y desesperada  solución! Es como con el Holocausto, todo el mundo reconoce que seis millones de judíos murieron por culpa de un loco, pero ¿ Y qué se ha hecho de ahí en adelante? ¡Nada!  Los locos siguen proliferando y las víctimas siguen muriendo en el mundo y nadie le pone coto a nada de nada.  Frases de buena crianza y … a otra cosa  mariposa.

Con los Maestros de Chile sucede algo parecido: siguen muriendo cada día miles de olvidados profesores jubilados y en ejercicio, y nadie les da la solución que podría paliar en parte su miserable condición actual. ¡Nadie!*

Los profesores no piden se les devuelva todo lo que se les robó, ¡No! Sabemos que ello es casi imposible ; sólo pedimos se nos dé un Bono de Auxilio y, lo prioritario y urgente , se nos arregle la Pensión de Jubilación y así saber que mediante un Acto de Justicia y Clemencia podremos tener un poco de tranquilidad y paz en los últimos años de  nuestras atribuladas vidas , y sentir que la GRAN LUCHA POR EDUCAR A UN PUEBLO NO FUE EN VANO  , y que lo hicimos por una sociedad  y  comunidad  realmente agradecida .

Señor Presidente: Los profesores no hacen huelgas de hambre,  ¿Para qué?  A ellos se les manda a morirse de hambre. Ahora bien, si lo miramos fríamente, los profesores hacen Huelgas de Muerte: Ya van 6.000.-profesores que han fallecido esperando una solución a su Deuda Histórica. ¿No es esto una especie de Holocausto chileno?

Somos 180.000 los miembros del Magisterio , más 320.000 que giran en nuestro entorno ( ex profesores , parientes , amigos y simpatizantes del gremio ) lo cual hace un universo de más o menos 500.000 personas , la misma cantidad de votos  que le costó a la Concertación el último Desastre Electoral , por habernos tratado soberbiamente a patadas. Queremos que esa misma cantidad sea de ahora de individuos agradecidos de aquél que, por fin, cumple su palabra empeñada en su campaña presidencial y trae hasta nosotros  la tan ansiada Justicia Social del  Profesorado.

Salud y Vida para usted Presidente

Atentamente Federico Enrique Aguilar Álvarez.

Profesor Jubilado de Chile.

Rut.-5413133- K.

Latorre 414.

Lebú. Chile.